¿Qué es el dolor articular?
Las molestias articulares son habituales y suelen sentirse en las manos, los pies, las caderas, las rodillas o la columna vertebral. El dolor puede ser constante o puede aparecer y desaparecer. A veces, la articulación puede sentirse rígida, adolorida o dolorida. Algunos pacientes se quejan de una sensación de quemazón, palpitación o «chirrido». Además, la articulación puede sentirse rígida por la mañana, pero se afloja y mejora con el movimiento y la actividad. Sin embargo, un exceso de actividad puede empeorar el dolor.
El dolor articular puede afectar a la función de la articulación y limitar la capacidad de la persona para realizar tareas básicas. El dolor articular severo puede afectar a la calidad de vida. El tratamiento debe centrarse no sólo en el dolor, sino también en las actividades y funciones afectadas.